El debate viene a raíz del nuevo Kindle, que entre sus pequeñas mejoras está la de leer por ti el texto que tenga en pantalla, cosa que hacen los ordenadores, por cierto, desde hace bastante tiempo.
Pero ahora Paul Aitken de Authors Guild, una suerte de SGAE norteamericano, dice que Kindle no tiene derecho a hacerlo. Se ve que alguien podría escucharlo, y dicen que eso no es legal. El periódico se pregunta;
Si un dispositivo no puede leer de forma legal un libro en voz alta, ¿tenemos derecho a hacerlo los seres humanos? ¿Eran nuestros padres unos delincuentes cuando nos leían un cuento por la noche antes de dormir?