Ante el auge de los dispositivos multifunción están surgiendo nuevas tecnologías que tratarán de cubrir las distintas necesidades de uso: desde la lectura hasta el vídeo.
Durante mucho tiempo hemos estado usando pantallas LCD retroiluminadas, que han funcionado perfectamente en ordenadores, smartphones y otros dispositivos. No obstante, para cubrir las necesidades de la lectura y hacer realidad los libros digitales, se desarrolló una tecnología distinta, que hoy vive tal vez su mejor momento: la tinta electrónica o papel electrónico.
Sin embargo, aunque la tinta electrónica soluciona muchos problemas del LCD (al no emitir luz, no cansa la vista, y su consumo energético es muy reducido) se queda muy corta para cubrir las necesidades de un dispositivo moderno.
La tinta electrónica consume muy poca batería porque una vez refresca la pantalla deja de consumir electricidad. Es decir, sólo consume energía en el momento de cambiar la imagen de pantalla. Es una operación que ocupa uno, dos, o incluso varios segundos, una de las razones por las que no podemos navegar por internet (o lo hacemos torpemente), reproducir vídeos y otras funciones con dispostivos de tinta electrónica.
Para solucionar estos problemas se están desarrollando nuevas tecnologías de pantalla que recogen lo mejor de ambas tecnologías: LCD y tinta electrónica, y permitirán difuminar la frontera entre eReaders y Tablets para converger en un dispositivo único capaz de adoptar el comportamiento que convenga en cada ocasión (pantalla relectiva para leer y retroiluminada para ver películas, por ejemplo).
Hay distintos tipos de tecnología de pantalla que a la postre determinan los dos aspectos básicos que nos importan: la iluminación y el consumo energético.
Las pantallas de tipo emisivo/transmisivo utilizan cristal líquido atrapado entre dos sustratos, y aplicando voltaje al material líquido se modula el brillo que emite. El LCD necesita una fuente de energía constante para mantener la emisión de luz y refrescarse unas 60 veces por segundo para no cambiar su estado y perder así la calidad de imagen. Ese refresco constante es el responsable de su alto consumo energético.
Las pantallas reflectivas (que a diferencia del LCD no emiten luz) pueden por su parte ser biestables o de refresco continuo. Las de refresco continuo son como las LCD pero usando un material capaz de reflejar parte de la luz que recibe, consumiendo así menos energía. Las biestables sólo pueden tener dos estados, y mantienen el estado que sea sin aplicar corriente. Por eso una vez dibujan la imagen no consumen batería. El papel electrónico es una pantalla reflectiva biestable compuesta por microcápsulas esféricas, blancas por un lado y negras por otro.
Las pantallas transflectivas combinan tecnología de las emisivas y las reflectivas. Cuando hay poca luz utilizan la retroiluminación, y cuando reciben suficiente luz ambiental aprovechan ésta en su lugar, reduciendo el consumo energético. No obstante parece que las transflectivas no son tan buenas a la luz como las reflectivas, ni tan buenas en la oscuridad como las emisivas.
Pixel Qi es una compañía fundada por Mary Lou Jepsen’s. Mary Lou estuvo implicada en el proyecto OLPC. Su misión: conseguir una pantalla de muy bajo consumo para portátiles que se deberían cargar manualmente (sin corriente eléctrica).
De su logro surgiría después Pixel Qi y sus pantallas transflectivas 3QI. Estas pantallas pueden funcionar de dos formas distintas: en “modo lectura” utiliza una pantalla reflectiva a color que sólo consume 0,2W, y compite en calidad con las pantallas de tinta electrónica actual. En “modo normal” es una pantalla retroiluminada LCD. De este modo, si queremos leer un libro podemos cambiar a modo lectura y leer al sol como cualquier libro de papel, y para todo lo demás podemos usarla en modo LCD.

La apuesta de Pixel Qi fue desarrollar una tecnología que pudiera combinarse con el LCD en el sentido que pudieran utilizar las cadenas de producción existentes en lugar de crear otras nuevas, como sucedió con la tinta electrónica. Gracias a ello ha podido entrar en producción rápidamente y abaratar los costes, por lo que su entrada en el mercado es inminente. El primer tablet en usar una pantalla 3QI será Notion Ink, del que hablamos en esa revista.
Qualcomm ha desarrollado otra tecnología más compleja bautizada como Mirasol, inspirada en la naturaleza (las alas de las mariposas, de ahí el logo) y lograda con procesos de bioingeniería.
Son pantallas reflectivas biestables basadas en lo que llaman IMOD (Interferometric Modulator), un minúsculo dispositivo MEMS (micro-electro-mechanical system) compuesto de dos pequeñas pantallas con dos posiciones estables. La normal, separadas, da como resultado el blanco, y unidas el negro, siempre sin retroiluminación. Pero con una pequeña carga eléctrica se modifica la distancia entre esas dos pantallas dando como resultado distintos colores (rojo, verde y azul). La composición de los colores se basa en el principio de interferencia, que es más eficiente en términos energéticos que el uso de filtros de color.

Según parece estas pantallas consumen incluso menos que las actuales de tinta electrónica, pudiendo mostrar vídeo en color con gran calidad de imagen. Los rumores apuntan que Amazon podría presentar un nuevo Kindle con pantalla Mirasol, lo que sería una gran entrada en el mercado para las pantallas de Qualcomm.
Bridgestone presentó hace tiempo su tecnología QR-LPD (quick response liquid powder device) que viene a ser una mejora de la tinta electrónica. El funcionamiento es similar, pero mejorando la velocidad de refresco de la pantalla, y sumando capacidad de color (4,096 colores). Podría ser adecuada para revistas pero no para vídeo (0,8 segundos de refresco). Por sus características, no es seguro que este prototipo vaya a tener futuro en el mercado.

Las pantallas de LiquavistaColor se basan en la tecnología electroweeting. La apuesta de Liquavista pasa por aprovechar la mayor parte de la estructura del LCD actual para producir pantallas reflectivas a color lo más baratas posible.
La tinta electrónica que conocemos es a las pantallas de los próximos años lo que el fósforo verde fue a los ordenadores. Muchas compañías están investigando, desarrollando e incluso ya produciendo nuevas pantallas que funcionan sin retroiluminación, aprovechando la luz natural y abriendo con ello nuevos horizontes para la lectura en pantallas.
Se abrirá con ello una nueva guerra de dispositivos donde la tecnología de pantallas será clave tanto en su versatilidad (lectura/vídeo) como en su consumo (duración de las baterías) y supondrán una nueva forntera para la industria de la edición, que no había encontrado un entorno digital adecuado hasta el auge del primigenio papel electrónico. La nueva generación está a la vuelta de la esquina.
Consejos: utilice la barra lateral para realizar estas funciones:
mateo sánchez ::
Magnífico artículo, resumido y fácil para entender el mundo de las pantallas actuales. Gracias